Tendencia #1: Pagos Instantáneos

Este tendencia está incluida en «Las 10 tendencias FinTech 2025» que puedes descargar aquí.

La Revolución de la Inmediatez Financiera

Los pagos instantáneos se han convertido en un pilar fundamental de la transformación digital en el sector financiero. Esta tendencia no solo redefine la forma en que realizamos transacciones, sino que también mejora significativamente la experiencia del usuario, ofreciendo rapidez, comodidad y seguridad.

Los pagos instantáneos permiten transferencias de fondos en tiempo real, eliminando los retrasos asociados a los métodos tradicionales. Se estima que el volumen global de pago digital crecerá más del 80% entre 2020 y 2025, pasando de aproximadamente 1 billón de transacciones a casi 1,9 billones, y triplicará esa cifra para 2030.

La adopción de pagos instantáneos está impulsando la inclusión financiera, permitiendo a más personas acceder a servicios bancarios sin importar su nivel de habilidad digital. Además, está fomentando la digitalización de la economía, fortaleciendo el comercio electrónico y mejorando la resiliencia económica de los países.


Los pagos instantáneos permiten transferencias de fondos en tiempo real, eliminando los retrasos asociados a los métodos tradicionales. Se estima que el volumen global de pago digital crecerá más del 80% entre 2020 y 2025, pasando de aproximadamente 1 billón de transacciones a casi 1,9 billones, y triplicará esa cifra para 2030.

La adopción de pagos instantáneos está impulsando la inclusión financiera, permitiendo a más personas acceder a servicios bancarios sin importar su nivel de habilidad digital. Además, está fomentando la digitalización de la economía, fortaleciendo el comercio electrónico y mejorando la resiliencia económica de los países.

Con los pagos instantáneos llegó el fraude instantáneo.

La llegada de los pagos instantáneos ha sido un hito en la evolución del sector financiero: transferencias en segundos, sin límites de horarios y con una experiencia inmejorable para el usuario. Sin embargo, esta inmediatez también trae consigo un nuevo desafío: el fraude instantáneo.

Los ciberdelincuentes se adaptan rápidamente. Aprovechan la velocidad de las transacciones para ejecutar fraudes antes de que las víctimas o los sistemas puedan reaccionar. El phishing, las suplantaciones de identidad y los ataques de ingeniería social están en aumento, poniendo a prueba la seguridad de las plataformas y la confianza de los usuarios.